Somos un equipo de psicólogos y consejeros cristianos llamados por la gracia de Dios a "dar buenas nuevas a los pobres, a sanar a los quebrantados de corazón, a pregonar libertad a los cautivos y vista a los ciegos; a poner libertad a los oprimidos, a predicar el año agradable del Señor" (Lucas 4:18,19). A su vez, deseamos utilizar la herramienta de la psicología, filtrándola a través de la Palabra para edificar al cuerpo y alcanzar al perdido.
Psic. Everardo Martínez Macías
- Egresado de la Licenciatura de Psicología en la U. de G. - Maestría en Psicología Laboral en U.A.N.L. - Especialidad en Educación Universitaria - Capacitado en distintas técnicas psicoterapéuticas - Experiencia en psicoterapia por más de 14 años, especializándose en problemas familiares. - Cristiano; bautizado en I. Bautista Príncipe de Paz, Mty. - Actualmente asiste a la Iglesia Familiar Cristiana - Pastor Ángel Flores. - Casado (1994) con la Psic. Ivonne Chávez Quintana - Hijos: Ana Itzel y Eduardo Jacob
Psic. Ivonne Chávez Quintana
- Egresada de la Licenciatura de Psicología en la U. de G. - Maestría en Psicología Laboral en U.A.N.L. - Especialidad en Educación Universitaria - Capacitada en distintas técnicas psicoterapéuticas - Con experiencia en psicoterapia por más de 16 años, especializándose en psicología de la mujer.
- Cristiana; bautizada a los 16 años de edad.
- Casada con el Psic. Everardo.
Psic. Elizabeth Ramírez Amador
- Egresada de la Licenciatura de Psicología en la U. de G.
- Enfoque psicoterapéutico en el área infantil.
- Experiencia en atención psicológica durante 6 años.
- Entrenamiento en Principios de Liderazgo
(La Red Business Network)
- Entrenamiento en Misiones (Juventud con Una Misión)
- Traductora e interprete.
- Cristiana; hija de pastores.
- Esposa y madre de un hijo.
Creemos en la soberanía de Dios y en su Hijo Jesucristo como Señor y Salvador, en la actuación del Espíritu Santo como generador de vida y en la Iglesia como Cuerpo de Cristo y comunidad terapéutica.
Todo comenzó con un llamado. El Psicólogo Everardo tenía un trabajo estable, pero al ver que no avanzaba mucho en tal y recibir una oferta para uno mejor, decidió dejarlo y comenzar en una nueva empresa donde las condiciones parecían prometedoras. A los tres meses de que cambió de empresa, esta tuvo problemas, resultando en liquidación de empleados, incluyendo a Everardo. En este momento comenzó la verdadera aventura, donde con una esposa y dos hijos, el estar "desempleado" no era lo mejor. Un nuevo empleo llegó, pero en el transcurso, Everardo recordó que desde que egresó de la carrera de psicología el quería trabajar en el área clínica, pero las opiniones sobre que de esto no sacaría dinero suficiente fueron fuertes, llevándolo a enfocarse en la psicología laboral, aunque nunca dejó de atender pacientes en lo particular. Ahora, con su pasión y amor por Dios, no podía entender tanto cambio, pero un día, en un banco esperando cambiar su cheque de su sueldo, una mujer desconocida le dió palabra que Dios lo usaría grandemente. Eso lo impactó, junto más eventos que confirmarían tal palabra. El llamado de Dios era claro, era tiempo de enfocarse en ayudar a otros a ser libres de tantas ataduras del alma, y decidió finalmente hacerle caso a la pasión que aún Dios mismo había puesto en su corazón desde hacía años: dedicarse mayormente a la psicoterapia.